"TRABAJO DE HISTORIA"

Author: yuka /

Material para la clase del Jueves 09 de Abril.

Instituto ICEL




I UNIDAD TEMATICA - GENERAL:

La primera mitad del siglo XX :

Desde la 1° Guerra Mundial hasta las consecuencias de la II Guerra Mundial


CAPITULO I :

LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL


Desde 1870 Europa vivía temerosa de la guerra, pues nunca los estados europeos habían mantenido ejércitos tan grandes en tiempos de paz . Por lo mismo , este período se conoce también como la paz armada.


La Primera Guerra Mundial fue un conflicto armado entre los grandes imperios mundiales de la época. Desde 1870 Europa vivía temerosa de la guerra, pues nunca los estados europeos habían mantenido ejércitos tan grandes en tiempos de paz. Por lo mismo, este período se conoce también como la paz armada . Durante la I Guerra Mundial se utilizaron por primera vez una gran cantidad de armas de destrucción masiva . Antes del inicio de la Gran I Guerra Mundial los países de Europa sólo se disputaban territorios coloniales extracontinentales .


La tensión política entre las principales potencias europeas se había hecho evidente. Francia y Alemania se hallaban enfrentadas desde que, tras la guerra franco-prusiana (1870-1871), Francia perdiera los territorios de Alsacia y Lorena, y la situación se había agravado con la cuestión colonial en el norte de África. A esto se sumaban los intereses económicos, que habían aumentado la rivalidad entre Inglaterra y Alemania, y la competencia entre Rusia y Austria por los territorios balcánicos.



Fue así como se generaron dos bloques militares antagónicos, en virtud de acuerdos secretos: la Triple Alianza, conformada por Italia, que desde 1887 se hallaba unida a Alemania y al Imperio Austrohúngaro, y la Triple Entente (palabra francesa que significa acuerdo), que agrupaba a Rusia, Francia e Inglaterra.


El problema de los Balcanes

Durante 1912 y 1913 hubo dos guerras en los Balcanes. En la primera se enfrentaron Serbia, Bulgaria y Grecia contra los otomanos; en la segunda, Serbia, Grecia y Turquía contra Bulgaria.


El conflicto mundial estalló en la península de los Balcanes. Esto, porque el Imperio Otomano, que se hallaba en decadencia, poseía en ella una franja desde Constantinopla hasta el Adriático, siendo el resto del territorio un complejo mapa de estados de distinta entidad política, como Grecia, Rumania, Bulgaria, Serbia y Bosnia Herzegovina. Este último Estado pertenecía al Imperio Turco – Otomano , pero estaba administrado por Austria desde 1878. Al Imperio Austrohúngaro pertenecían, por su parte, Croacia y Eslovenia. Serbia era el punto de conflicto de todo este conjunto.


Durante 1912 y 1913 hubo dos guerras en los Balcanes. En la primera se enfrentaron Serbia, Bulgaria y Grecia contra los otomanos; en la segunda, Serbia, Grecia y Turquía contra Bulgaria. De esta manera, los países se ayudaban según como se organizaran las alianzas, y la guerra era siempre una posibilidad latente.


El 28 de junio de 1914 fue asesinado, en Sarajevo (capital de Bosnia), el archiduque Francisco Fernando, heredero al trono austriaco, por un miembro del partido secreto panserbio Unión o Muerte, de fuerte carácter nacionalista y que actuaba apoyado por Serbia.


El gobierno austriaco, con el apoyo de Alemania, envió un ultimátum a Serbia, con el fin de que ese Estado permitiera la investigación de los hechos. Pero Serbia, apoyada por Rusia, se negó a esta petición, por considerarla una intromisión en sus asuntos internos. Así, el 28 de julio, Austria-Hungría declaró la guerra a Serbia. Rusia, para ayudar a Serbia, movilizó sus tropas hacia las fronteras alemana y austriaca, por lo cual Alemania declaró la guerra a Rusia, el 1 de agosto de 1914, y a Francia, el 3 de agosto.


El 6 de agosto Serbia declaró formalmente la guerra a Alemania, y Austria-Hungría lo hizo respecto de Rusia; finalmente, el 11 y 12 de agosto, Francia e Inglaterra, por su parte, rompieron las hostilidades con Austria-Hungría.


La invasión de las tropas alemanas a Bélgica, provocó que Inglaterra (que era aliada de Francia en la Triple Entente) entrase también a la guerra.


El 6 de agosto, Serbia declaró formalmente la guerra a Alemania y Austria-Hungría hizo lo mismo con Rusia.


Países implicados en la Gran Guerra

En agosto de 1914 se enfrentaban las potencias centrales (Alemania y Austria-Hungría) a los aliados (Serbia, Bélgica, Rusia, Francia e Inglaterra).

Al bloque aliado se sumaron luego Italia (1915), Rumania (1916), Portugal y Grecia (1917). Las potencias centrales aumentaron su poderío con la incorporación a su causa de Turquía (1914) y Bulgaria (1915). Estados Unidos decidió intervenir en el conflicto en apoyo de los aliados, lo cual, como veremos, rompería el equilibrio de las fuerzas. Por consiguiente, solo permanecerían neutrales Suiza, los países escandinavos, Holanda y España.

La contienda se extendió más allá de los territorios europeos, pues las colonias respectivas de los países implicados colaboraron con combatientes o sirvieron de escenario secundario de operaciones.

Etapas del conflicto: guerra de movimientos y guerra de posiciones

Durante la primera etapa de la guerra se abrieron en Europa dos frentes: el occidental en Francia y el oriental en Rusia. La segunda etapa de la guerra fue la de posiciones.

Durante la primera etapa de la guerra se abrieron en Europa dos frentes: el occidental en Francia y el oriental en Rusia.

La estrategia militar alemana se basaba en el Plan Schlieffen, que consistía en un ataque rápido contra Francia en dirección hacia el oeste. Sin embargo, en la batalla del Marne, librada entre el 6 y el 9 de septiembre de 1914, las tropas francesas –dirigidas por el mariscal Joseph Jacques Joffre– detuvieron el avance sobre París de las tropas alemanas, a cargo del general Helmuth von Moltke. Asimismo, los aliados resistieron una serie de ataques alemanes contra frentes como Calais, Boulogne y Dunkerque, con los que se pretendía detener la llegada del apoyo inglés. El frente quedó estabilizado desde Flandes en el canal Yser, hasta la frontera suiza, a lo largo de unos 800 kilómetros.

Mientras tanto, en el frente oriental las tropas alemanas –a cargo del general Paul von Hindenburg– vencían a los rusos del general Alexander Samsonov, en Tannenberg. Pero también el ejército austrohúngaro era derrotado en Lemberg teniendo que retirarse de Polonia.

La segunda etapa de la guerra fue la de posiciones. En un principio se pensaba que este conflicto iba a ser de rápida solución, pero en el transcurso del mismo se vio que las fuerzas estaban demasiado equilibradas como para prever un desenlace. Por lo mismo, se empezaron a emplear nuevas estrategias militares a través de acciones como la utilización de gases venenosos, el bloqueo comercial, los submarinos y la creación de nuevos frentes de guerra.

Durante los años 1915 y 1916 la guerra se estabilizó debido a la construcción de trincheras. Esto se mantuvo hasta que el alto mando alemán, decidido a terminar con ellas, inició una ofensiva contra Verdún. Las tropas francesas –encabezadas por el mariscal Henri Petain– lograron resistir diez meses; pero la lucha dejó enormes pérdidas para ambas alianzas y terminó sin un vencedor.

En el frente oriental la ofensiva austroalemana quedó detenida por la victoria de Rusia en Tarnopol, en septiembre de 1915. No obstante, aparecieron nuevos frentes para romper el estancamiento, que se ubicaron en los Dardanelos, el Cáucaso y Macedonia.

La guerra en 1917 y el término del conflicto

La pérdida de la guerra significó para las potencias centrales una grave crisis, que terminó en noviembre de 1918 con la abdicación de los emperadores Guillermo II de Alemania y Carlos II de Austria.

El hundimiento del gobierno zarista se vio acelerado por el conflicto armado, y tras la abdicación de Nicolás II, ocurrida el 15 de marzo de 1917, el gobierno provisional ruso decidió continuar la guerra. No obstante, la toma del poder por los bolcheviques, que eran partidarios del fin de la contienda, motivó la firma de la paz entre Rusia y Alemania en el Tratado de Brest-Litovsk (1918). Este documento reconocía la independencia de Polonia, Finlandia, Ucrania y provincias bálticas; pero, más que nada, fue una medida alemana, pues así se aseguraba un cordón de resguardo en su frontera oriental.

Mientras, en Estados Unidos, el sentimiento pro bélico comenzó a aumentar y, luego de que barcos alemanes atacaran a la marina comercial estadounidense, el Presidente Woodrow Wilson decidió declarar la guerra a Alemania, el 6 de abril de 1917. Esta acción fue reafirmada con la intercepción, por parte de los servicios de información británicos, del llamado telegrama Zimmermann, enviado el 19 de enero de 1917 por el ministro de Asuntos Exteriores alemán Arthur Zimmermann. En este telegrama se señalaba la posibilidad de una alianza entre Alemania y México, con el fin de que si Estados Unidos entraba en la guerra, México marchara al norte a cambio de la recuperación de Nuevo México, Texas y Arizona.

El ejército de Estados Unidos, que contaba con 130.000 soldados en 1916, movilizó a más de tres millones y medio de civiles. También los estadounidenses contribuyeron a este conflicto, con aportes económicos que se hicieron efectivos en préstamos a los aliados y, luego, una vez que ingresaron a la guerra, sumaron 10.000 millones de dólares invertidos en autoaprovisionamiento de alimentos y pertrechos.

Luego de firmada la paz con Rusia , se dio lugar nuevamente a la guerra de movimientos , el general alemán Erich Ludendorff trasladó sus tropas al frente occidental (Francia). En marzo de 1918 consiguió derrotar a los aliados en Picardía y en mayo llegó hasta el río Marne, donde fueron detenidos por las tropas aliadas.

Como el ejército alemán se encontraba sin recursos y muy desgastado, la llegada de los soldados estadounidenses los redujo y obligó a retroceder. Finalmente, los generales Hindenburg y Ludendorff pidieron la suspensión de hostilidades. La pérdida de la guerra significó para las potencias centrales una grave crisis, que terminó en noviembre de 1918 con la abdicación de los emperadores Guillermo II de Alemania y Carlos II de Austria.

La organización de la paz

En abril de 1919 se creó la Sociedad de Naciones ( primer antecedente de las Naciones unidas ) , organismo político internacional cuyo objetivo era preservar la paz mundial y arbitrar en las posibles disputas.

El 18 de enero de 1919, los representantes de los países vencedores se reunieron en la denominada Conferencia de París, bajo la dirección del Comité de los Cuatro: el Presidente estadounidense Wilson, el premier británico Lloyd George, el primer ministro francés Clemenceau y el jefe del ejecutivo italiano Orlando. Esta reunión se realizó para iniciar las negociaciones por la paz luego de la Primera Guerra . Entre los acuerdos alcanzados por los llamados 4 grandes en la Conferencia de París, destacan : Decisión de crear la Sociedad de las Naciones , reconocimiento del derecho de autodeterminación de los pueblos y capacidad para negociar los acuerdos de paz en forma separada .

Las condiciones se estipularon con los cinco países vencidos mediante la firma de cinco tratados por separado, cuyos nombres corresponden a barrios de París: Tratado de Versalles con Alemania, Tratado de Saint Germain con Austria, Tratado de Neuilly con Bulgaria, Tratado de Trianón con Hungría y Sèvres con Turquía.

El principal Tratado : el de Versalles , se caracterizó por : Imponer fuertes sanciones a Alemania , y Redistribuir territorios en Europa .

A grandes rasgos, puede decirse que Europa se modificó sustancialmente con la formación de nuevos estados, la desaparición de los grandes imperios, convertidos en repúblicas. Los estados que surgieron fueron: Finlandia, Estonia, Letonia, Lituania, Polonia, Checoslovaquia, Hungría y Yugoslavia. Por su parte, Rumania y Grecia se ampliaron.

A Alemania, acusada de ser la única responsable del conflicto, le fue vetado su ingreso a organismos internacionales. Se fijó como concepto de reparaciones de guerra una cifra de 220 millones de marcos, cantidad exorbitante que años más tarde fue reducida . La derrota de la guerra para Alemania , le significó a ella , perder su poder económico , industrial y territorial : pérdida de sus colonias , reducción de sus ejércitos y entrega de parte de su flota , pérdida de territorios en Europa e Indemnización a los países vencedores .

Temerosas del poder económico y de la recuperación de Alemania, las potencias vencedoras decidieron la ocupación temporal de la rica cuenca industrial del Rhin, además del Sarre y del Ruhr. Por último, en el terreno militar se redujo su ejército de tierra a cien mil hombres, se prohibió la reorganización de la aviación y se ordenó la entrega de la flota. El resentimiento alemán provocado por las humillantes reparaciones de guerra, junto con la grave depresión económica de los años treinta y la extrema debilidad de la república de Weimar, influyeron decisivamente en el ascenso del nacionalsocialismo y su victoria en 1932. Esto fue el precedente para una nueva guerra mundial.

En abril de 1919 se creó la Sociedad de Naciones, organismo político internacional cuyo objetivo era preservar la paz y arbitrar en las posibles disputas. La Sociedad de las Naciones debía administrar las ex colonias alemanas y supervisar los territorios perdidos por Turquía y confiados a otras naciones: Siria y Líbano, a Francia, y Palestina e Irak, a gran Bretaña.


CAPITULO II : LA REVOLUCION RUSA


Es el proceso histórico por el que Rusia derrocó al gobierno imperial zarista, para imponer primero un sistema democrático liberal y luego un gobierno comunista .

Durante todo el siglo XIX, los zares mantuvieron a Rusia bajo un tipo de monarquía absoluta calificada como autocracia. Pero ya antes, los liberales de Rusia se habían constituido en un sector fuertemente crítico del poder zarista y de la injusticia social del país. El zar era el título usado por los monarcas o emperadores del Imperio Ruso entre1546 y 1917 .

De hecho, en 1860, y bajo el reinado de Alejandro II, se puso fin al feudalismo y se aplicó una política reformista. Pero todas estas reformas eran insuficientes para sus opositores.

En 1881, el mismo día en que el zar moría víctima de un atentado, se aprobó una Constitución que llevaría a Rusia un régimen representativo. Pero los sucesores de Alejandro II (Alejandro III y Nicolás II) jamás aplicaron dicha Constitución y volvieron a gobernar bajo un régimen del terror.

Así, el Estado se mantuvo como una autocracia real, cuyo poder político era respaldado por el ejército y la burocracia. Nicolás II, que ascendió al trono de Rusia en 1894, creía que su poder venía de Dios y que debía ejercerlo sin ninguna concesión.

El ensayo general: la revuelta de 1905

Cuando Rusia fue derrotada en la guerra con Japón (1904-1905), la posición del zar se vio debilitada.

El 22 de enero de 1905(según nuestro calendario y 9 de enero, según el calendario juliano), una gran manifestación, que se reunió en Petrogrado (San Petersburgo) con el fin de pedir reformas al zar, fue disuelta a tiros por las tropas, produciéndose un millar de muertos. Esto fue lo que se conoció como la masacre del Palacio de Invierno o "Domingo sangriento".

La indignación en toda Rusia fue grande. Las huelgas y la violencia se propagaron, los obreros aprendieron a organizarse y los soviets (consejos obreros) cundieron por todo el país.
En octubre de 1905, el zar aceptó un manifiesto redactado por el ministro Sergei Yuliévich, conde de Witteo de Vitte (el "manifiesto de octubre"), que ofrecía otorgar libertades civiles y convocar a una Duma o asamblea elegida por el pueblo. Pero cuando las protestas populares disminuyeron, las reformas se detuvieron. La Duma no tenía ningún poder real y los derechos civiles nunca se hicieron realidad.

Entre 1906 y 1914, el zar intentó gobernar como siempre lo había hecho.
Para 1914, la autocracia coexistía con crecientes movimientos políticos de tipo conservador, liberal y socialistas, que esperaban reformas políticas.

Las revoluciones de 1917

La Revolución de Febrero y la Revolución de Octubre, los dos estallidos revolucionarios de 1917 en Rusia.

Los dos estallidos revolucionarios de 1917 en Rusia supusieron el derrocamiento del régimen zarista y el establecimiento del primer Estado comunista de la historia. Estos acontecimientos son conocidos como la Revolución de Febrero y la Revolución de Octubre. En estas fechas, Rusia comenzaba su transformación de nación campesina en Estado industrial. El cambio social estuvo dirigido por un reducido grupo de revolucionarios, apoyados por una minoría de intelectuales y obreros.

La Revolución de Febrero

90.000 mujeres obreras se tomaron las calles al grito de "pan, paz y libertad". El zar intentó reprimirlas, pero los soldados de la ciudad rehusaron disparar contra las manifestantes.

Después de un mes de huelgas y tumultos en la celebración del Día Internacional de la Mujer, el 23 de febrero de 1917 (equivalente al 8 de marzo, según el calendario gregoriano), en Petrogrado, comenzaría la revolución. Eran 90.000 mujeres obreras que se tomaron las calles al grito de "pan, paz y libertad". El zar intentó reprimirlas, pero los soldados de la ciudad rehusaron disparar contra las manifestantes.

Por unanimidad, los partidos políticos de la Duma condenaron el régimen zarista. Pedían al zar la instauración de un gobierno investido de la confianza popular. En respuesta, Nicolás II disolvió la Duma.

La Escuadra del Báltico se sublevó y los marinos fusilaron a sus oficiales. Los principales edificios públicos fueron tomados por los insurrectos y hasta la guardia personal del zar se sublevó. A esas alturas, Moscú también había caído en manos de los revolucionarios.

Para cuando Nicolás II y sus asesores pensaron detener la revolución mediante un cambio de gobierno, ya era muy tarde. Las masas ya pedían una república.

La Duma formó un Comité Ejecutivo Provisional; por otra parte, los soviets (de obreros y soldados) se constituyeron en paralelo. El zar trató de reaccionar, pero al no contar con un apoyo militar, abdicó el 15 de marzo de 1917; lo hizo en favor de su hermano, el duque Miguel, quien también abdicó. La era de la monarquía en Rusia había terminado. Pronto se estableció un gobierno provisional, integrado por liberales y socialistas y a cuya cabeza quedaría el príncipe Georgii Lvov.

El gobierno provisional

El gobierno provisional se reorganizó varias veces en pocos meses, pasando el poder de Lvov al menchevique Alexandr Kerenski.

La Revolución de febrero tuvo una dirección política pluralista, a cuyo frente estuvieron hombres (como Lvov, Miliukov, Kerenski y Guchkov) de tendencias heterogéneas (liberal, conservadora y socialista moderada). Pero todos unidos por la idea de establecer en Rusia un régimen constitucional y democrático.

Sin embargo, el gobierno provisional se reorganizó varias veces en pocos meses, pasando el poder de Lvov al menchevique Alexandr Kerenski.

Todos estos gobiernos provisionales carecían de fuerzas efectivas para dominar la situación. El verdadero poder lo tenían los soviets, y, dentro de los soviets, los socialistas revolucionarios, que luego formarían el Partido Comunista.

La situación de dualidad de poder (gobierno y soviets) y la continuidad de Rusia en la Primera Guerra, contribuyeron al agotamiento de cualquier solución (gobierno provisional, ministerios de coalición, etc.). El enfrentamiento entre los revolucionarios bolcheviques y gobierno provisional era inevitable.

Pero en julio este conflicto se saldó momentáneamente, con el triunfo del gobierno provisional.

Lenin, líder indiscutible de los bolcheviques, huyó a Finlandia y de ahí a Suiza, y el 6 de agosto Kerenski se convirtió en primer ministro.

La Revolución de Octubre

En la noche del 24 de octubre (6 de noviembre, según nuestro calendario) se desencadenó una revolución dentro de la revolución.

Los bolcheviques se adueñaron de todos los lugares estratégicos de Petrogrado y al día siguiente se apoderaron del Palacio de Invierno, sede del gobierno.

Kerenski y sus ministros huyeron y el Congreso Panruso de los soviets autorizó a los bolcheviques a organizar un Consejo de Comisarios del Pueblo, que estaría a cargo del nuevo gobierno, con Lenin como Presidente. El gobierno alemán había prestado ayuda a este para que regresara de su exilio en Suiza, con la correcta presunción de que podría provocar confusión en los esfuerzos bélicos rusos.

El nuevo régimen anunció cambios radicales. Con gran rapidez se promulgaron los decretos que establecían el cese de las hostilidades en todos los frentes y el reparto de las grandes propiedades agrícolas. El poder local fue entregado a los soviets y comités populares.

Sin embrago, tras la toma del poder, los bolcheviques se encontraron muy aislados y con numerosos problemas.

El 8 de diciembre se celebraron elecciones para la Asamblea Constituyente, que se reunió el 18 de enero de 1918. Al día siguiente, el Consejo de Comisarios del Pueblo disolvió la Asamblea. Para julio, Rusia ya ardía en una sangrienta guerra civil.

La guerra civil rusa (1918-1921)

Los bolcheviques solo pudieron ganar la guerra al lograr imponer una dictadura brutal y militarizar tanto al partido como a la sociedad.

Pronto se vería que la contrarrevolución no estaba desarmada. Los rusos blancos (oficiales zaristas, cosacos y elementos antibolcheviques), ayudados por fuerzas de potencias extranjeras (Inglaterra, Francia, Estados Unidos, etc.) se enfrentaron durante tres años contra el ejército bolchevique o Ejército Rojo, organizado por León Trotsky.

Los rusos blancos llegaron a controlar grandes sectores del antiguo Imperio Ruso, dejando a los rojos en el corazón del país, en torno a Moscú y Petrogrado. Para 1919, la supervivencia del nuevo Estado estaba en juego.

Los bolcheviques solo pudieron ganar la guerra al lograr imponer una dictadura brutal y militarizar tanto al partido como a la sociedad. Además, todas las fuentes potenciales de oposición fueron aplastadas sin piedad.

Cuando la guerra civil terminó, en 1921, el sistema político ruso se había transformado en un Estado totalitario de partido único, gobernado desde arriba por el Consejo de Comisarios del Pueblo, en sociedad con el Comité Central del Partido Comunista.

Conceptos e ideas fundamentales de la Revolución Rusa

La formación de la URSS

El I Congreso de los Soviets ( organizaciones de consejos de obreros ), celebrado el 30 de diciembre de 1922, decidió por unanimidad la constitución de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), formada por Rusia, Ucrania, Bielorrusia, Transcaucasia y las repúblicas de Asia Central.

En el marco del Estado, el soviet era la principal institución y el Congreso de Soviets de la Unión era el máximo órgano legislativo. Este organismo elegía a los comisarios del pueblo y a un Comité Central ejecutivo. El 6 de julio de 1923 se promulgó una Carta Constitucional que los regiría por varias décadas. Así, la URSS se convertía en el centro del comunismo internacional.

Bolcheviques y mencheviques

No podría entenderse la revolución de 1917 sin considerar las diferencias que, desde la revolución de 1905, se marcaron en dos sectores de las fuerzas izquierdistas: los bolcheviques y los mencheviques.

Los primeros, anarquistas liderados por Lenin (Vladimir Ilich Ulianov), fueron elaborando una doctrina que les hizo considerar que podrían acelerar una evolución histórica que permitiera transformar a una sociedad rusa precapitalista en una socialista. En su libro El Estado y la revolución (1917) postula la dictadura del proletariado como herramienta imprescindible para acabar con la opresión zarista y capitalista . Sucesor de Lenin será José Stalin .

Los mencheviques eran pura ortodoxia marxista. Creían que, previamente a la revolución del proletariado, debía producirse antes una democracia intermedia.

Los últimos Romanov

La familia que dio a Rusia tres siglos de gobernantes autocráticos, la dinastía de los Romanov, quedó trágicamente descabezada con el advenimiento de la Revolución Rusa.

La familia Romanov provenía de un noble lituano que emigró en el siglo XIV. Uno de sus descendientes, Román Yurev, casó a su hija Anastasia Romanov con el zar Iván IV (“el Terrible”). La familia adoptó el apellido Romanov en honor al padre de la zarina.

Nicolás II -hijo y sucesor de Alejandro III-, el último zar, gobernó Rusia entre los años 1894 y 1917. Fue esposo de la zarina Alejandra Feodorovna y padre de Tatiana, Olga, María, Anastasia y Alexei.

En julio de 1918, en plena revolución bolchevique, Nicolás II y su familia fueron fusilados en Ekaterinburgo. Los Romanov que no murieron en el transcurso de la revolución debieron partir al exilio o fueron ejecutados. Así terminaba esta antigua dinastía europea.



CAPITULO III : EL PERIODO DE ENTREGUERRAS : 1918 - 1939



Tras la Primera Guerra Mundial, Europa sufrió una gran transformación, pues nacieron nuevos estados desde las cenizas de los cuatro grandes imperios que existían hasta ese momento: austro-húngaro, otomano, ruso y alemán. Los nuevos países fueron: Finlandia, Estonia, Letonia, Lituania, Polonia, Checoslovaquia, Hungría y Yugoslavia.

Junto con la firma del tratado de Versalles, que puso fin al conflicto armado con Alemania, se sentaron las bases de la futura Segunda Guerra Mundial, pues este país se sintió humillado al perder el 13 por ciento de su territorio, vetársele el ingreso a los organismos internacionales y exigirle el pago -al considerársele como el único responsable de la guerra- de 220 millones de marcos, cantidad exagerada, que con los años se fue reduciendo.

El rencor provocado por estos duros requerimientos sería uno de los principales factores que llevarían a los alemanes a provocar la segunda confrontación bélica mundial. Otro punto delicado, que también influiría en la próxima contienda, fue el corredor polaco, que Alemania tuvo que ceder a Polonia y Prusia occidental, separando a la Prusia oriental, que siguió en poder de Alemania, del resto de este país por ese corredor.

Fuera de los resentimientos alemanes, la destrucción de Europa y los cambios políticos sumieron a este continente en una peligrosa inestabilidad social y económica. Este fue el caldo de cultivo para que surgieran movimientos que explotaban el nacionalismo, en contraposición a las tendencias socialistas. De estas posiciones se alimentaron el fascismo italiano y el nacionalsocialismo alemán. Ambos defendían el Estado totalitario (ver glosario).

Paralelamente, al comenzar a consolidarse la Unión Soviética, el comunismo inició su avance ideológico por el mundo, causando también una gran agitación social.

El Duce

Al término de la guerra y en medio de los paros, huelgas y el hambre, apareció con fuerza la figura de Benito Mussolini, antiguo militante socialista, maestro de escuela y periodista, quien fundó en 1919, los fasci di combattimento, milicia armada que atacaba tanto a los liberales como a los socialistas y comunistas. Unos años después, en 1921 fundó el Partido Nacional Fascista, y en octubre de 1922 organizó la marcha sobre Roma, liderando a 40.000 fascistas, conocidos como los camisas negras, y exigiendo al rey Víctor Manuel III la entrega del poder.

Convertido en el hombre fuerte de Italia con el nombre de Duce, creó un Estado totalitario y corporativo, consolidado a partir de 1925. Mussolini quería restablecer la grandeza romana y convertir a Italia en un gran imperio.

Su agresiva política exterior lo llevó a invadir Abisinia (Etiopía) en 1935, intervenir en la guerra civil española en favor del franquismo en 1936 y ocupar Albania en 1939. Ese mismo año formó una alianza con Alemania, con la que constituyó el Eje Roma-Berlín.

El Führer

Con la población alemana angustiada por la falta de trabajo (había millones de cesantes), los capitalistas asustados por el avance de los comunistas y el ejército con deseo de venganza por su derrota en la guerra, no fue extraño que aparecieran y florecieran grupos con ideas radicales para terminar con el desorden. Uno de ellos fue el partido Nacionalsocialista Obrero Alemán (partido nazi), liderado por su fundador Adolf Hitler, quien había combatido en la Primera Guerra Mundial y que propiciaba la superioridad de la raza aria, de la cual derivaba el pueblo alemán. Hitler aseguraba que había que depurar (purificar) la raza, y para eso era necesario eliminar a las más débiles, como la judía. Además, atribuía las causas de la ruina económica y moral al socialismo marxista, con su espíritu materialista; al parlamentarismo (ver glosario), con su irresponsabilidad, y al capitalismo financiero dominado por los judíos.

Asimismo, el caudillo alemán defendía el Estado totalitario:“tú no eres nada; tu nación lo es todo”, donde el partido nazi, que debía ser el único que asumiera la conducción política, y el Estado, debían ser organizados sobre el principio del Führer, del liderazgo, el cual quedaba en manos de mentes superiores.

En 1933, Hitler fue nombrado Canciller. Los partidos políticos y los sindicatos fueron prohibidos o suspendidos, se abrieron campos de concentración para los presos políticos y se impusieron medidas discriminatorias contra los judíos.

Paralelamente, Alemania inició su recuperación económica. Ya en 1939 alcanzó el segundo puesto en la economía mundial, gracias a su propio esfuerzo y, especialmente, a los créditos que recibía de Estados Unidos.

En 1934 murió el entonces Presidente de Alemania Paul von Hindenburg, y Hitler asumió como Jefe de Estado y Jefe de Gobierno. Así quedó definitivamente instaurado el régimen totalitario del Führer, conocido como el Tercer Reich. Un año más tarde, Alemania repudió el tratado de Versalles e inició su rearme, para así poder reunir, por la fuerza, a todos los hombres y pueblos de habla alemana en la “Gran Alemania”. Por ello Hitler consideraba fundamental conquistar el ‘espacio vital’ en la Europa oriental a costa de los pueblos eslavos y de la Rusia comunista.

La caída de la bolsa en 1929

Mientras en Europa central y oriental se organizaban los poderosos regímenes totalitarios, los países democráticos se vieron sacudidos por graves crisis económicas y profundas agitaciones sociales. Particularmente seria fue la crisis económica iniciada en 1929.
Los antecedentes provenían, curiosamente, del extraordinario desarrollo económico de Estados Unidos. Pero este era algo artificial, sostenido por una especulación (ver glosario) sin límites y sin un real respaldo en las empresas. Los precios de las acciones en la bolsa alcanzaron cifras altísimas, pero alejadas de la realidad.
El pánico se apoderó de los inversionistas a partir del jueves 24 de octubre de 1929, en el llamado jueves negro, cuando la bolsa de Nueva York, en Estados Unidos, colapsó debido a que se corrió el rumor de que la bonanza estaba a punto de terminarse. Los valores de las acciones cayeron dramáticamente. Millares de personas quedaron arruinadas y otras en apuros financieros corrieron a los bancos para sacar sus ahorros, lo que provocó el cierre de miles de ellos. Al caer la demanda por mercancías, pues no había dinero, las fábricas suspendieron sus trabajos y el desempleo aumentó en forma alarmante, calculándose que en 1932 había cerca de 12 millones de cesantes en Estados Unidos.
Este desastre se recuerda como la quiebra de Wall Street y afectó también a Europa y al resto del mundo, pues Estados Unidos ya no podía invertir en el extranjero.

La guerra civil española

En España se desarrollaría lo que sería un feroz anticipo del conflicto armado que afectaría a gran parte del planeta: la Guerra Civil Española.

En julio de 1936 había dos bandos que querían hacerse del poder: la derecha (dándose el nombre de nacionalistas), que dominaba la mayor parte del norte del país, y los republicanos, que controlaban el sur, incluyendo Madrid.

Siguió una lucha durante la cual ambos bandos cometieron terribles atrocidades. Los nacionalistas fueron ayudados por Italia y Alemania en armas y hombres; los republicanos por Rusia, pero débilmente.

La guerra concluyó cuando Madrid cayó en manos de los nacionalistas comandados por el general Francisco Franco, quien, tomando el título de Caudillo, estableció un gobierno fundado en el modelo fascista.



CAPITULO IV : LA II GUERRA MUNDIAL :
La furia mundial de las armas



Con casi toda Europa a sus pies, Hitler intentó crear el Nuevo Orden, que en el fondo era germanizar a este continente, sometiéndolo al dominio de lo que él llamaba la superior raza aria.

Hitler fue dando poco a poco los pasos que desencadenarían la Segunda Guerra Mundial: en marzo de 1938 invadió Austria, declarando el Anschluss (unión de Austria y Alemania); en septiembre del mismo año se anexó (ver glosario) los Sudetes, territorios checoslovacos donde la población alemana era mayoría. Posteriormente, con la ayuda de Polonia y Hungría, ocupó Checoslovaquia. Todo esto ante la impotencia de la Sociedad de las Naciones.

Preocupado por la amenaza de la Unión Soviética (Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, URSS), Hitler firmó en agosto de 1939 un pacto de no agresión con este poderoso país. Así quedó libre para invadir, el 1 de septiembre de ese mismo año, al país vecino Polonia, mediante la táctica de blitzkrieg o guerra relámpago, donde usaba su poder militar en forma intensiva y rápida. Ante esta operación, Inglaterra -apoyada por casi todos los miembros de la Comunidad Británica- y Francia declararon la guerra a Alemania. Había estallado la Segunda Guerra Mundial.

La Europa nazi

Alemania y la URSS se repartieron Polonia. Además, la Unión Soviética ocupó Finlandia y la obligó a cederle parte de su territorio. Las Repúblicas bálticas (Estonia, Lituania y Estonia) fueron incorporadas a la Unión Soviética.

Usando sus unidades blindadas y a la aviación, Hitler tuvo espectaculares victorias. En abril de 1940 las fuerzas germanas invadieron Dinamarca y Noruega. El mismo año ocuparon Holanda, Bélgica, Luxemburgo, irrumpieron en Francia y cortaron las comunicaciones de los aliados, que fueron evacuados en Dunquerque.

Del continente europeo, solo Inglaterra continuaba la lucha. Para atacarla, Hitler confió en su poderío aéreo y bombardeó numerosas veces las ciudades inglesas. Pero bajo la dirección del Primer Ministro inglés Winston Churchill, esta nación no cedió. Finalmente, el líder alemán suspendió la “batalla de Inglaterra”.

Por su parte Italia, que había entrado en guerra el 10 de junio de 1940 apoyando a Alemania, atacó a Inglaterra en el norte de África y a Grecia en los Balcanes, zona donde las fuerzas alemanas, junto a las de Hungría y Bulgaria, también invadieron Yugoslavia (abril de 1941).
Entusiasmado y convencido de que era necesario para consolidar definitivamente su poder, el 22 de junio de 1941 Hitler invadió la URSS, traicionando el pacto de no agresión mutua con este país.

Con casi toda Europa a sus pies, intentó crear el Nuevo Orden, que en el fondo era germanizar a este continente, sometiéndolo al dominio de la superior raza aria, según Hitler. Para eso creó numerosos campos de concentración (ver infografía) donde fueron enviados millares de prisioneros. En ellos murieron casi seis millones de judíos, pero también fueron asesinados europeos de otras nacionalidades y religiones.

Despierta Estados Unidos

Si bien Estados Unidos se había mantenido neutral en el conflicto, con lentitud comenzó a mostrar sus preferencias por los aliados, a los cuales ayudó económicamente, sobre todo a Inglaterra.

Sin embargo, Japón, que con su agresión a Tailandia e Indochina había provocado una gran tensión en Asia, atacó con 250 aviones, sin previa declaración de guerra, a la flota norteamericana en Pearl Harbor, Hawaii, el 7 de diciembre de 1941. Para la nación oriental, el poder de Estados Unidos en el Pacífico era un obstáculo serio a sus aspiraciones de expandirse hacia el continente asiático y las islas de la Polinesia.

Ante la agresión, Estados Unidos y los aliados (excepto la URSS) declararon la guerra a Japón. A su vez, Alemania y sus aliados (excepto Finlandia) declararon la guerra a los estadounidenses. El conflicto se había hecho mundial.

Comienza la recuperación

En 1942, el panorama era desfavorable para los aliados, ya que las potencias del Eje habían logrado grandes avances. Japón había conquistado las Filipinas, muchas islas del Pacífico y todo el sudeste de Asia. En la Unión Soviética, las fuerzas alemanas habían llegado a Stalingrado y al Cáucaso. En África, el Eje se había apoderado de Túnez, Libia, Marruecos y el general alemán Erwin Rommel parecía a punto de conquistar El Cairo. En la guerra naval, los submarinos (ver glosario) alemanes amenazaban con aniquilar a las flotas aliadas.

Sin embargo, una serie de victorias aliadas, cuyos principales países eran Inglaterra, Estados Unidos y la URSS, comenzaron a cambiar el escenario bélico.

En octubre de 1942, la victoria del mariscal inglés Bernard Montgomery en El Alamein, seguida por el desembarco de tropas norteamericanas en Argelia, constituyó un triunfo total sobre las fuerzas del Eje en el norte de África.

Se silencian los cañones

La situación en el Pacífico se volvió en contra de los japoneses. Las victorias navales del Mar de Coral y de Midway, de Estados Unidos, le permitieron desembarcar, no sin una feroz resistencia, en Guadalcanal. Comandadas por el general Douglas McArthur y los almirantes William F. Halsey y Chester W. Nimitz, comenzaron la recuperación isla por isla, lo que les permitió recobrar las Filipinas en 1945 y llegar con sus fuerzas hasta las puertas del Japón en Iwo-Jima y Okinawa.

Por otra parte, Hitler había subestimado las fuerzas soviéticas. Después de grandes avances, los nazis fueron asediados por divisiones siberianas que les hicieron retroceder. A pesar de contar con tres millones de hombres, los alemanes pierden batallas y, en febrero de 1943, el general Friedrich Von Paulus, al mando del VI Ejército alemán, es derrotado y capturado en Stalingrado.

Y en el norte son las tropas de Erich Von Manstein las que caen. Hitler había fracasado rotundamente en Rusia. De hecho, el ejército soviético llegó en 1944 al interior de Polonia y Hungría, y expulsó a las fuerzas del Eje de los Balcanes.

En cuanto al poderío naval de Alemania, basado sobre todo en sus submarinos, este fue prácticamente eliminado al fin de la batalla del Atlántico.

Día “D”

Mientras las tropas soviéticas avanzaban en medio de violentas luchas hacia las fronteras orientales de Alemania, y en el centro de Italia los aliados encontraban dura resistencia germana, Estados Unidos y Gran Bretaña preparaban el asalto por el oeste.

El 6 de junio de 1944, dirigidos por el general Dwight Eisenhower, desembarcaron en Normandía, en la costa francesa, en lo que se conoce como el día “D”. Desde ahí comenzaron a avanzar, provocando la retirada de los alemanes. A fines de 1944 fueron liberadas Francia y Bélgica. Se conquistaron Grecia y Checoslovaquia.

Los sistemáticos bombardeos de la aviación aliada destruyeron ciudades alemanas, desarticularon el sistema de transporte y paralizaron la producción industrial.

La resistencia alemana se derrumbó y el 28 de abril Hitler se suicidó. Con posterioridad, el 2 de mayo, cayó Berlín en manos de las tropas soviéticas, a las que luego se les unieron las aliadas, y Alemania, totalmente en ruinas, firmó la rendición el 7 y 8 de mayo de 1945.

Meses más tarde, en agosto, y con el fin de terminar rápidamente con la resistencia japonesa, el Presidente de Estados Unidos, Harry Truman, ordenó lanzar sobre una ciudad nipona, Hiroshima, una nueva y destructora arma: la bomba atómica. En pocos segundos quedaron destruidos 60.000 edificios y murieron 64.000 personas. También Nagasaki, otra urbe japonesa, sufrió ese mes los efectos de una bomba similar. Japón se rindió incondicionalmente.

La Segunda Guerra Mundial, que dejó 22 millones de muertos, 35 millones de heridos e incalculables pérdidas materiales, había terminado.

Consecuencias de la guerra

Entre las numerosas consecuencias que dejó la Segunda Guerra Mundial, se encuentran:

· División de Alemania en cuatro zonas repartidas entre Estados Unidos, Unión Soviética, Inglaterra y Francia, aunque en 1949 quedaría dividida en la República Democrática Alemana (bajo influencia comunista o soviética) y República Federal y Democrática (con un gobierno pro-occidental y capitalista instaurado por Estados Unidos, Francia e Inglaterra).
· El juicio a los máximos dirigentes nazis sobrevivientes en la ciudad alemana de Nuremberg.
· La creación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para mantener la paz mundial.
· El fin de la supremacía de Europa en el mundo a manos de dos superpotencias: Estados Unidos y la Unión Soviética, cuya mutua desconfianza daría origen a la llamada guerra fría, que mantendría al mundo al borde de una Tercera, y tal vez, catastrófica Guerra Mundial.
· Una nueva división territorial y política del viejo continente.


Glosario


· Estado totalitario: se caracteriza por la concentración absoluta del poder en el Estado, lo que permite controlar completamente todas las actividades humanas.
· Parlamentarismo: régimen político en que los ministros son responsables ante el Parlamento, que ostenta la representación nacional.
· Especulación: hacer operaciones bancarias o comerciales sin un real respaldo económico.

¿ Sabías qué ?

La batalla de Inglaterra

A principios del 40, Hitler dominaba Europa desde el noruego cabo Norte hasta los Pirineos. Su único enemigo activo era Inglaterra, gobernada desde mayo por un nuevo primer ministro, Winston Churchill, quien juró continuar en la lucha.

Durante agosto y septiembre de 1940, la Luftwaffe (fuerza aérea alemana) lanzó un bombardeo masivo sobre Inglaterra, en un intento por debilitarla ante su potencial invasión a través del canal de la Mancha. Los alemanes bombardearon puertos, aeródromos y ciudades británicas, pero los daños causados, si bien graves para la población civil, resultaron poco decisivos desde el punto de vista militar.

Los británicos tenían a su favor el sistema de detección por radar y un caza, el Spitfire, superior a cualquier avión alemán. Finalmente, la Royal Air Force (RAF, Fuerza Aérea Real) se impuso, y Hitler pospuso la invasión.

¿ Sabías qué ?

Genocidio en Europa

La población judía fue la que sufrió el mayor número de víctimas civiles durante esta guerra, al ser casi exterminada por el régimen nazi. Cuando Alemania fue derrotada (1945) solo habían sobrevivido 300.000 judíos y habían muerto varios millones de ellos.

Este genocidio se basó en la ideología racista que Hitler venía difundiendo desde hacía años y que promocionaba la "limpieza étnica e higiene racial" de Europa.

En 1942, se tomó la decisión de llegar a una "solución final" sobre la suerte del pueblo judío y de otros, como los gitanos, creándose un programa sistemático de matanza que funcionaría en los campos de concentración y exterminio creados en Europa (sobre todo en Alemania y Polonia).

¿ Sabías qué ?

El eje Tokio-Roma-Berlín

En otras partes de Europa también surgieron dictaduras, como en Hungría, Yugoslavia y Turquía. Por su parte, en el extremo Oriente, Japón avanzaba a pasos agigantados hacia el militarismo (en 1931 invadió Manchuria), que culminaría con el general Hideki Tojo asumiendo el poder como Primer Ministro en 1941. Esto fue reforzado por el pacto anticomunista que firmó en 1936 con Alemania e Italia, con lo que se formaba el eje Tokio-Roma-Berlín, base de uno de los bandos que se involucraría en la Segunda Guerra Mundial.

¿Sabías que?

Cae Mussolini

Con las derrotas sufridas, la popularidad de Mussolini se vino abajo y con él, la del régimen fascista. El Duce fue arrestado pero luego fue liberado por los alemanes. Sin embargo, cuando estos fueron derrotados, guerrilleros italianos capturaron a Mussolini colgándolo en una plaza pública de Milán. Italia, arruinada, se rindió en 1943, aunque siguió combatiendo por los aliados.

¿Sabías que?

El invierno ruso

Una de las tácticas que usaron los soviéticos para repeler la invasión alemana a su país fue esperar al invierno ruso, cuya crudeza fue fatal para los germanos.

¿Sabías que?

* Los países vencedores de la Primera Guerra Mundial impusieron a Alemania la disminución de su ejército en cien mil hombres, la prohibición de reorganizar su aviación y la entrega de su flota de guerra.

* Se dice que, en 1929, la deuda del Estado, granjeros e industriales estadounidenses sumaba las tres cuartas partes de los ingresos de ese país.


ACTIVIDADES :

1- Realizar un estudio de la génesis histórica de la Primera Guerra Mundial .

2 - Identificar los rasgos fundamentales de la Revolución Bolchevique y del nacimiento de la URSS , y aplicar el concepto de revolución a este proceso.

3 – Reconocer las características del impacto y los efectos de la Gran Crisis de 1929 .

4 - Analizar críticamente las características de los regímenes totalitarios surgidos en el período de entreguerras .

5 – Identificar los rasgos distintivos o características de la Segunda Guerra Mundial y analizan los efectos que hasta el presente han tenido en la formación de una mayor conciencia humanitaria.